miércoles, 16 de mayo de 2007

El ilusionista


Y sucedió irremediablemente..........................

No había otra posibilidad, cuando dos suicidas de los sentimientos se encuentran, chocan brutalmente el uno contra el otro, todo se posible. Es posible incluso sentir lo impensable, lo inimaginable, es posible no ponerse limites y dejar volar las sensaciones sin medida, incluso sin temer sus resultados.

El encuentro fue lento, suave, ambos deseaban todo de ellos, tanto teléfono les había creado deseos, deseos de una voz sin ondas, deseos de un observar, ya sin imaginación, deseos de caricias, besos, sonrisas y complicidad compartida.

Se miraban, se admiraban, no podían creerse que por fin hubiera llegado ese momento, el momento de poder entregarse por completo el uno al otro, así como habían deseado durante…. Imposible saberlo, días quizás, años sentían ellos.

Atropellaban besos y conversaciones, miradas y caricias, lo querían todo, tanto que eran incapaces de organizarlo, hablaban y sus labios entrelazados les interrumpían, se besaban y los deseos de sus palabras se interponían.

Se amaron, se entregaron, lo hicieron sin límites, se dejaron llevar, cuando sus cuerpos bailaban desnudos el uno sobre el otro, sus palabras fluían. No había limites, no había palabras prohibidas por miedo a su significado, expresaban todo lo que sentían, no había miedos al futuro, no había miedos, no había consciencia del cuando y el donde, solo sentimientos.

Se dieron, se entregaron, se admiraron, se enamoraron y se amaron, nada importaba, solo morir de sentimientos, solo vivir ese momento como si fuera el último.

Disfrutaban acariciando sus intimidades, sus sentimientos.
Vivieron ese momento penetrándose, en lo más profundo de sus emociones, besaron sus emociones

El ilusionista, así le llamaba, El sin duda lo era, alguien para quien la ilusión lo era todo en su vida. Pero ELLA no era consciente del espejo que tenia delante, soñadora como nadie, adicta a sus ilusiones, una verdadera yonki de los sentimientos.

Como dicen las escrituras el verbo se hizo carne, todas sus palabras durante estos días, todos sus deseos, por fin tomaron forma de cuerpo, por fin sus cuerpos se encontraron, ELLA, con una elegancia natural, hacia de lo obsceno elegante, sus movimientos eran bailes, cuidadosas caricias sobre EL, imágenes de lo bello, de lo estético, de lo erótico, lo sensual, se cruzaban unas con otras.

Mucha gente daría una vida por sentir como ellos sintieron, solo esos dos días lo valían, ¿lo mas peligroso? Esto no ha hecho más que empezar.

1 comentario:

palabras de chocolate dijo...

Excitante y deseoso peligro