martes, 24 de abril de 2007

Un domingo cualquiera



Solo dormí tres horas. La noche anterior había estado en Talis, con Eva, Conchi y Antonio. Una noche fantástica, Eva es un sol y Conchi y Antonio una pareja encantadora como pocas… Nos quedamos solos al final de la noche, así que aprovechamos para improvisar una pequeña sesión de fotos, Antonio tiene una mano impresionante para hacerlas.

Estaba disfrutando mi domingo de descanso, sin hacer nada especial, solo descansando y procurando no dormir, así por la noche caería pronto y el lunes no me costaría madrugar.

Un mensaje al móvil removió todos mis planes de descanso. Escarlata se disponía a desbaratar mis planes de sosiego para convertirlos en puro morbo y excitación.

Había leído algunos relatos míos, nos habíamos dado mutuamente una impresión muy maja, de simpatía y gente divertida, hablamos y se las ingenió para hacerme salir de mi letargo dominguero.

Quedamos a las 12 en Pintor Rosales, y durante este tiempo me sorprendió con el envío de mensajes que hacían subir la temperatura de la situación. Comenzamos un vaivén de sms cada vez mas calientes que nos hicieron ir acelerándonos ya antes de vernos.

Cuando la ví quede impactado, una preciosa rubia de pelo corto y ojos claros, carita redondeada y una mirada en la que yo quería leer “ven”. Botas vaqueras por encima de la rodilla y una minifalda vertiginosa que dejaba ver unas piernas preciosas.

Nos acercamos y no recuerdo si con un hola anterior o no, comenzamos a besarnos. Sus labios y los míos jugaban por primera vez mientras sentía el abrazo de su pierna. Mi mano deseosa de explorar, buscaba por debajo de su falda deseando encontrar la excitación que nos habíamos ido sugiriendo por el móvil.

¡Menuda presentación!!! La noche prometía, nos subimos al coche y nos dirigimos a talismán. Ambos íbamos confirmando lo que por teléfono habíamos imaginado. Escarlata es una mujer encantadora, risueña, inquieta, morbosa hasta los limites del escándalo y disfrutaba de su conversación tanto como de la vista que me ofrecía su pequeña minifalda cada vez deslizándose mas hacia arriba.

En seguida nos dimos cuenta que ambos deseábamos lo mismo para esa noche, provocarnos, jugar con nuestros deseos, sentirnos libres, y dejarnos llevar.

No pude evitar tocar sus piernas y continuar buceando debajo de su falda. Encontré lo que mas me excita, unos labios húmedos, suaves, abriéndose para facilitar mis caricias… mi pantalón me delataba y la noche cada vez se hacía mas interesante.

Cuando llegamos a Talis en la barra nos tomamos no la primera, sino las dos primeras copas. Había unas cuantas parejas más tomando algo y nosotros nos fundíamos en charlas conociéndonos, tocándonos…

Me gustaba la sensación de estar hablando con ella y desearla hasta el punto de interrumpirla con mis besos, con mis caricias. Escarlata, sabiendo perfectamente como excitar a un hombre, se sentaba y dejaba que su falda me permitiera ver por debajo de ella, disfrutaba viendo como mi deseo aumentaba.

En algún momento de la conversación nos interrumpíamos besándonos, ella, tocaba mi pantalón, y yo jugaba con sus pechos, preciosos tersos, erguidos, bajaba mi mano y retiraba su braguita para excitarla, acariciaba sus labios, introducía un dedo, luego otro… la juntaba contra mi y mis manos la penetraban por delante y por detrás, sus suaves gemidos en mi oído hacían que me excitara, que el morbo se apoderara de mi. Ella lo sabia, era lo que buscaba, volverme loco, envenenarme. Mis dedos deseaban derribarla, y cabalgaban entre su clítoris, su culito y su interior, ella se estremecía y la gente a nuestro alrededor miraba, nos observaba…

En este juego nos tomamos dos copas. Escarlata me contaba como se sentía libre de hacer lo que quisiera, me preguntaba ¿pero de aquí me pueden echar? Y cuando le decía que probara, que veríamos a ver que pasaba, que se sintiera libre, su imaginación se disparaba, su morbo crecía, y su descaro era nuestro deseo.

En plena excitación, volvíamos a beber, ambos deseábamos lo mismo, follarnos como locos, yo quería penetrarla, salvajemente me sentía lascivo, deseando su cuerpo, su vicio, verla gemir… ambos sabíamos que eso pasaría, así que sin hablarlo decidimos seguir con ese juego, excitarnos casi hasta el orgasmo y frenar. bajábamos al baño, nos lamíamos, nos excitábamos y volvíamos a subir. Estábamos calentando el ambiente, el nuestro y el del resto de parejas que nos observaban.

Pensé que no podía mas, mi excitación tiene limites, me gusta hacerla crecer y abonar el deseo, pero Escarlata me estaba excitando con cada movimiento, se mostraba ante mi, me acariciaba por encima del pantalón, jugaba con su escote, abría sus piernas para que pudiera observarla, y mirándome a los ojos lamía su dedo y comenzaba a acariciarse, yo miraba, ella notaba como disfrutaba y decidió alegrar mi vista jugando con un hielo, se frotaba con el, se acariciaba con ambas manos… Quería tocarla, hundirle mi mano. Le robé el hielo y era yo quien ahora me hacía dueño de su deseo, ella se estremecía en su banqueta abierta de piernas, con su coñito al aire a la vista de todos, y yo metiéndola el hielo y sacándoselo, jugando con él por su clítoris mientras mis dedos la violaban…

Me preguntó – ¿aquí podemos hacer lo que queramos?-

-Probemos- respondí.

No había acabado de hablar cuando se fue a la pared que teníamos a dos metros, apoyó sus manos y comenzó a mover su culito…

No tengo ni idea de si miraban o como miraban, me fui a ella, aparte su braguita y comencé a restregarme. Mi polla se frotaba por sus labios, se empapaba, rozaba su clítoris, su coñito la buscaba... la quería dentro, la deseaba, tanto que allí mismo, la penetré con fuerza contra la pared. Notaba como ella disfrutaba de ser el centro de atención, como le gustaba ser mirada, deseada, como quería que fuera yo quien le hiciera gozar de placer, del morbo, de la situación…


Su culito se movía contra mi, mi polla abría sus labios encontrando su calor, bañándome en su humedad, ¡¡¡dios!!! No me podía creer que estuviera tan cachondo y que fuéramos de nuevo a la barra a continuar bebiendo y charlando.

Querría haber seguido, pero era consciente que merecía la pena esperar.

Pasamos a la zona de mesas al lado de la entrada, no tardaron en entrar dos parejas, no me cabe duda que disfrutaban mirándonos. El punto exhibicionista de Escarlata me excitaba y estaba claro que yo no era el único.

Me regalo un strip tease precioso. Fue al desnudarse cuando pude disfrutar de su precioso cuerpo, con unas braguitas tipo culote preciosas, sus movimientos eran provocadores, lascivos, sabía que me excitaba y disfrutaba con ello.

Disfrutaba de esa situación, hacer y no hacer, tocar y esperar, penetrar y parar, pero ya no podía mas, había logrado envenenarme, había logrado sacar mi parte mas salvaje, que la deseara hasta el punto de avasallarla, contra la pared comencé a besarla, ya no quería parar, solo quería disfrutar su cuerpo, hacerlo mío, besaba sus pechos, los pellizcaba, mientras mi mano… mis dedos entraban y salían de su coñito empapado, nuestros cuerpos se pegaban, sus gemidos me excitaban, el movimiento de su coñito en mi mano acompañaba mis caricias pidiendo cada ve mas, y cuanto mas se retorcía de placer, mas salvaje me volvía yo, la tenia contra la pared, sujeta con mi brazo, abierta de piernas y entregada al orgasmo que se avecinaba. Fue cuando mis dedos dejaron de acariciarla para casi golpearla en sus movimientos cuando explotó, se aferraba a mi, gemía, se corría, me empapaba, y sentir como chorrea en mi mano me volvía mas frenético en mis embestidas.

Le lleve a los sillones, y sin miramientos la follé, quería de nuevo esos gemidos, quería de nuevo esos jadeos, quería aprovechar la sensibilidad de su coñito recién corrido para que sintiera con mas intensidad aún mi polla abriéndola, frotándola, pegando fuerte en su interior. Ella abría sus piernas recibiéndome, estaba empapada, mi polla resbalaba y con cada golpe en su interior ella respondía con gemidos que me asalvajaban aun mas…

Me miro a los ojos, salida, excitada, viciosa, y si ya me encontraba salvaje, me la puso aún mas dura cuando me dijo “¡¡¡joder!!! ¡¡¡Párteme el culo!!!

No tuve cuidado, lo abrí sin miramientos, estaba tan húmedo, que sin prepararlo, sin abrirlo un poquito, sin tener que lamerlo o bañarlo con mi saliva, entró hasta dentro…

Golpeaba fuerte, follaba su culito vicioso, y ambos gemíamos, llamábamos la atención. Incluso puede que oyeran las guarrerías que le decía, haciéndola imaginar rodeada de pollas, doblemente penetrada y sus síes me excitaban mas y más, me asalvajaban, me enloquecían, me llevaban a perder todo control sobre mi y entregarme al placer desmedido.

Continuamos toda la noche igual, de cama en cama, y de barra en barra. Hasta que a la vuelta en el coche, cuando parecía que nos habíamos desfogado allí, recordando nuestra experiencia nos excitamos hasta el punto que se subió encima de mi mientras conducía. No paramos de hacerlo, incluso cuando llegamos a su coche, seguíamos en la calle. Fallándonos, lamiéndonos, masturbándonos….

Me llamaba traviesillo y se reía… ¡dios mío! Menuda traviesilla es ella.

9 comentarios:

galilea dijo...

Ufffff menudo encuentro... mereció la pena que salieras... excitante y salvaje.

Has conseguido que me moje con leer tu encuentro... algo tendré que hacer.

Un beso, húmedo.

Ricci dijo...

No hay más que leer la intensidad con que relatas la historia para imaginar lo que sentiste en esa inolvidable velada...intensa intensa y olee por tu acompañante que supo llevarte por ese camino de la amargura de que sí que no, para poder disfrutar de lo que denominan morbo y tú conoces bien!!
muaaa

Un travieso curioso dijo...

mmmmmmm Galilea... me encanta ser capaz de producirte esa excitación en la distancia.


Besos traviesos y muy deseados


Ricci. Esa noche fue una de las mas morbosas que he vivido. Estar abierto a experiencias es lo que tiene, ya lo sabes jejeje, besitos guapa. muuuuuuuuuuaks

Anónimo dijo...

Decididamente, la traviesa fue ella jjjj, impactante, impresionante, estaría más cachondo si no fueran las doce de la mañana jjjj

Anónimo dijo...

ah, se me olvidó, soy Perezoso

Catira dijo...

Ufff que nochecita la tuya.
Sin duda, todos morirían de envidia al verlos gozando y dejándose ver.
Besos

Nena Morbosa dijo...

Hola, acabo de descubrir tu blog y me he puesto a leer desde el principio... menudo encuentro, me has dejado empapada... así que te dejo... te seguiré leyendo.
un beso

Anónimo dijo...

hola..acabo de descubrir tu espacio..y despues de leer un rato..estoy alucinada..pero este encuentro me ha subido la libido a mas no poder..ufff..seguire leyendo con tu permiso..
besitos dulces..

Penedictor dijo...

He leído por ahí en otro blog que Talisman lo han cerrado, y es una pena porque estaba muy bien ese local.