sábado, 29 de marzo de 2008

No fui yo


Nyeri y yo llevamos tiempo fantaseando, ella aún no había tenido ninguna experiencia con más de una persona a pesar de su tremenda imaginación y de las situaciones que recreábamos a solas.

Deseaba llevarla de la mano, crear la situación propicia, que se sintiera cómoda, con gente agradable, una buena combinación entre una explosión de morbo y la seguridad y confianza que todos necesitamos cuando nos adentramos en este tipo de aventuras.

Nos creamos un perfil juntos, comenzamos a hablar con varias parejas y buscábamos alguna que nos ofreciera esa combinación que deseábamos, una combinación que no seria capaz de describir, quizás ese “feeling” del que todo el mundo habla.

El gran cariño que siento por Nyeri hacía que para mí esa situación fuera especial. Deseaba poder disfrutar de ese “su primer momento” estar a su lado y poder compartir sus primeras sensaciones al traspasar el límite. Inconscientemente asumí el rol de Cicerone, queriendo guiarla en ese nuevo camino a explorar.

Nyeri me había hablado de una pareja con la que chateaba hacía mucho tiempo, de la simpatía que les tenia y de lo que le apetecía conocerlos. Evidentemente cuando ella te habla así de alguien no te cabe la menor duda de que una cena con ellos resultaría muy agradable.

Cuando me hablaba de ellos siempre lo hacía con connotaciones de aprecio o cariño, sólo de manera velada en ocasiones surgía la posibilidad de ir a más. Fue un día antes de vernos cuando se contempló la posibilidad de ir a tomar una copa a Fusión y de paso que conocieran el local. Me apetecía mucho esa cena y conocer a quienes habían sido capaces de ganarse tan buenas referencias por parte de Nyeri.

Las expectativas se cumplieron. Jose y Maria eran realmente encantadores, una deliciosa compañía para una cena interesante y divertida.

Después fuimos a Fusión, donde continuamos charlando hasta que, cansados de estar de pie decidimos acomodarnos en una cama.

Nyeri y yo empezamos a besarnos, al igual que Jose y Maria. Poco a poco la situación nos iba incitando a desear más, comenzamos a acariciarnos, a excitarnos, ambas parejas cerca pero sin contacto aún.



Las risas eran interrumpidas por besos y en ocasiones acompañadas por caricias. A pesar de que la situación se iba calentando continuábamos divirtiéndonos y riendo.

Como si lo tuviéramos acordado así, y sin haberlo hablado entre nosotros, Jose y yo bajamos con nuestros besos a saborear la excitación de nuestras parejas y fue ahí cuando las caricias comenzaron a volar.

Mi mano jugaba con las piernas de Maria mientras la de Jose comenzaba a explorar a Nyeri, la situación cada vez aumentaba en un punto más la excitación.

Viendo la comodidad que flotaba en el ambiente me acerque a saborear el sexo de Maria, pasando ella a ser la protagonista en ese instante ya que los tres nos dedicábamos a su placer.

Mientras yo lamía cada vez con más intensidad su sexo, Jose hacía lo propio con su pecho y Nyeri comenzó a hacer lo mismo.

Nuestras miradas se cruzaron, disfrutaba verla besando el pecho de una mujer por primera vez a pesar de la exclamación de Maria;

- ¡Ufff....y eso que no tenía experiencia!!!.-


Nuestras miradas se cruzaban, yo disfrutaba tanto observándola como ella mirándome, como si me estuviera dedicando esos primeros besos en el pecho de una mujer.

Poco después Maria nos regalaba su primer orgasmo, el orgasmo que entre los tres le habíamos ofrecido

No quise descansar, ahora deseaba el placer de Nyeri, deseaba verla disfrutar, disfrutar de tres personas entregadas a su placer.

Con mis labios entre sus muslos me deleitaba en la excitación que le había proporcionado el momento anterior. Ahora eran Jose y Maria quienes besaban sus pechos. Nyeri, no sé si por lo divertido que fue toda la noche o quizás por los nervios de ser la primera vez no paraba de reír, no paro hasta ese momento que jamás olvidaré.



Cerró los ojos y se entregó, su cara cambio esa expresión divertida por la expresión del placer. Se entregó a mis labios en su sexo, a los besos en sus pechos, a las caricias con las que exploraba la erección de Jose y la humedad de Maria. Sus risas ahora eran jadeos, suspiros, gemidos que delataban la excitación que le producía la situación.

- Dame tu polla, deja que te la chupe.- Susurró a Jose


Fue en ese momento cuando pude disfrutar por primera vez de la imagen de Nyeri completamente entregada y disfrutando de una polla en su boca mientras yo lamía cada vez con más ansia su sexo y Maria la bañaba en caricias.

La situación estaba siendo tan morbosa, veía tan excitada a Nyeri que miré a Maria con esa mirada de quien sé esta comiendo un delicioso postre y ofrece. Ella sonrió y acepto la invitación.

En ese momento y sólo por unos segundos tomé distancia, me resultaba tremendamente excitante poder contemplarla morbosa, excitada, viciosa, entregada al placer que la estaban ofreciendo, observándola como en multitud de ocasiones habíamos imaginado.

Poco después y no recuerdo bien como, Nyeri y Maria decidieron obsequiarme con besos, las dos me chupaban, me lamían, sentía como mi polla viajaba de una boca a otra.

Una pareja se acercaba poco a poco a nosotros. El chico de manera muy educada comenzó a acariciar a Nyeri, sus caricias cada vez eran más atrevidas. Supongo que verla deleitándose en mi erección y sentirla húmeda le animarían a ir explorando más y más hasta que sus dedos se introdujeron dentro de ella. Yo no alcanzaba a ver con detalle cómo se movían, pero por el ritmo que ella tomaba al lamerme intuía que lo estaba disfrutando, intuición que en alguna ocasión ella me confirmaba arqueando su cuerpo, alzando su rostro lleno de placer y susurrándome...

- ¡Joder que bien lo hace!!!

No sé como habría acabado la situación si la chica de la otra pareja no hubiera entrado en escena.

- Tía!!! Mira que polla tiene mi chico!!! 22 cms!!! Que te folle!!! No veas como lo hace!!!
- Vamos!!! Besa a tu chica!!! Besa a tu chica!!!

Decía o profería, más bien, tocando un pecho a Nyeri como si de una pelota de goma se tratara.

Estallamos todos en carcajadas, la situación se había vuelto completamente surrealista y por mucho morbo que hubiésemos acumulado, tuvimos que hacer un alto en el camino para reír durante varios minutos, que aprovechamos para pedir alguna copa más cuando fuimos capaces de levantarnos y frenar las risas que esa chica alocada nos regaló esa noche.


Cuando nos recuperamos de las risas anteriores (no fue fácil), volvimos a acomodarnos. El recuerdo de los momentos vividos antes de la aparición de la espontánea asaltaban nuestras mentes aumentando nuestra excitación.

Nyeri decidió dedicarse a mí. Me tenia tumbado a su disposición. Comenzó lamiéndome y no tardo mucho en empezar a follarme. La notaba completamente viciosa y el placer que me estaba ofreciendo me hacia cerrar los ojos para solo disfrutar sus movimientos.

Al abrirlos encontré frente a mi cara y muy cerca de la de Nyeri la polla completamente erecta de Jose.

- Cómesela, cómesela zorra!!!! – Le dije

No dudo ni un instante, se la metió en la boca y continuó follándome mientras podía verla chupando viciosamente la polla de Jose.

Esa imagen me volvía loco, me excitaba y Nyeri entre su forma de lamer y su forma de moverse no tardo mucho en conseguir robarme un brutal orgasmo.

Continuamos jugando hasta que la noche tocó a su fin, dejamos a Jose y Maria en su Hotel y nos fuimos a casa. Era el momento de disfrutar a solas las experiencias vividas esa noche. Recordándolas, recreándolas nos follamos como si fuera la primera vez en mucho tiempo.

Al día siguiente repasaba lo sucedido y durante breves instantes me sentí orgulloso y contento de cómo había creado esa primera experiencia para Nyeri.

Digo durante pocos instantes porque fue el tiempo que necesité para darme cuenta que no fui yo. No fui yo quien tomó su mano y la adentro en su primera experiencia.

Ella eligió la pareja, ella provocó el encuentro, ella fue quien me invitó a participar en su primera experiencia.
Cuando tratas con una mujer como Nyeri, pensar que guías algo es un completo error. Una mujer que desprende esa fuerza tan sólo con su presencia no elige un guía, elige a alguien que la acompañe donde ella quiere ir y lejos de sentir orgullo el sentimiento que queda es el de agradecimiento por haber compartido con ella “su primera vez”.


17 comentarios:

Lexia dijo...

Una historia deliciosa, en el amplio sentido de la expresión... Un cuerpo precioso el de la chica, una cantidad increíble de sensaciones que me han venido a la mente... Y dejo de ocupar mis manos escribiendo, porque las necesito para hacer algo mucho más importante.

Muak

Alicia dijo...

Mmmmmmm, me ha encantado! Me gusta como cuentas las cosas y agradezco a Nyeri que sea capaz de hacerte sentir que no llevas el control.

Creo que de alguna manera es lo que andabas buscando, por mucho que te guste guiar y ayudar a descubrir.

beso lennnnntooooo

Shan dijo...

Hace tiempo que te sigo, pero creo que nunca te había comentado nada. Me gusta mucho cómo escribes y aún más tu enfoque... Creo que en esta historia en realidad viajasteis de la mano ella y tú, nadie guiaba al otro, nadie llevaba al cien por cien las riendas de la situación.

Y por cierto, os felicito por las fotos. Por vuestro buen gusto, por tu buen ojo, por su cuerpazo precioso y por esa lencería. Un saludo!

Lisa Edwards dijo...

Me encata esa foto, pero la mejoraremos no??
Besos!!

Maldita inocencia dijo...

Nyeri y tú me tenéis loca.
Joer que historias!
Que fotos, que cuerpos, que historias, que morbo, que sensualidad, que sexualidad, que forma de contar...
En fin...que un gustazo pasarse por aquí.
Saludos

Nyeri dijo...

Yo no sé quien fue, sólo sé que, los cuatro, compartimos una velada muy agradable y muy morbosa.

Gracias José y María por ponérmelo tan fácil y hacerme sentir tan bien.

Y gracias a ti por estar a mi lado "mi primera vez"

bss

Anónimo dijo...

Un gusto ver como dos mentes traviesas se dan la mano para compartir fantasias.

Imaginaros, provoca, excita, humedece...mmmmm....todo un placer..

Besitos dobles.
Ross

hernando rioja dijo...

vean mi blog es coporpress.blogspot.com

Brida dijo...

Me topé con tu blog buscando una imagen de una mano acariciando a otra...

Sin duda un éxito... un relato o relatos exquisitos... deliciosos... excitantes...

En fin se me acabaron las palabras pues mi cuerpo quiere otras cosas...

Un travieso curioso dijo...

Lexia....

No te imaginas como me gusta saber que la consecuencia de lo que lees en mi blog es la que insiuas, continua por favor, leyendo y... ;-)

Muchas gracias por tus palabras. vuelve.

Besos

Un travieso curioso

Un travieso curioso dijo...

Alicia...

Muchas gracias, a mi también me gusta como las cuentas tu. Espero volver a leerte pronto.

Besos muy traviesos.

J

Un travieso curioso dijo...

Shan.

Bienvenido, espero que sigas por aquí más tiempo. Como bien dices es posible que incluso las riendas no estuvieran en manos de nadie, sino del propio destino.

Un abrazo.

Un travieso curioso

Un travieso curioso dijo...

Querida Lisa.

Sabes bien que estoy en tus manos, enseñame que estoy deseando aprender.

Besos cercanos.

J

Un travieso curioso dijo...

Maldita inocencia.

Menudo comentario!!!!!

Me encanta por su fuerza, por su intensidad. Recibir esos elogios de alquien que hace un blog como el tuyo es un verdadero halago.


Besos traviesos

J

Un travieso curioso dijo...

Nyeri.

Me gusta estar a tu lado, gracias a ti por coger mi mano, o por llevarme de la tuya. Yo sigo con la duda.

Besos de siesta.

J

Un travieso curioso dijo...

Querida Ross

Que agradable tu visita!!!!!

Imagínanos... Continua haciendolo... Me encanta!!!!

Un beso muy cariñoso.

J

Un travieso curioso dijo...

Brida.

Me alegro que el destino te haya llevado a mi pequeño rinconcito.

Y me alegro que te haya llevado a fantasear... a desear...

Besos muy traviesos.

J