domingo, 17 de febrero de 2008

Un paseo por París





Cuando comencé el blog buscaba narrar, contar, compartir situaciones, sorpresas o fantasías para parejas. Siempre he buscado algo de originalidad en lo escrito, en lo planteado, sin embargo hay experiencias que aunque puedan quedar lejos de la originalidad, han de ser vividas, han de ser sentidas...

Llegamos a París cansados, la noche anterior habíamos tenido uno de nuestros juegos, una de nuestras fantasías y no habíamos dormido mucho. Esa noche sólo saboreamos ligeramente los alrededores más próximos de nuestro acogedor hotel para rendirnos a nosotros mismos primero y al descanso merecido después.

Iniciamos el sábado con un calmado paseo, visitando más lo que encontrábamos a nuestro paso, que todos los monumentos que “hay que visitar”. Ambos conocíamos la ciudad, así que decidimos simplemente dejarnos llevar.

Paseamos por el Louvre, Notre Dame, La plaza de la Concordia, la rivera del Sena, el barrio Latino... Con calma y disfrutando del agradable paseo que nos brindaba el día soleado que París nos ofrecía.

Por la tarde, después de pasar verdadero frío para subir a lo más alto de la Torre Eiffel, cenar y jugar un poco con la cámara en la habitación, el sueño y el cansancio se iba apoderando de nosotros.



Nos arrullamos en la cama, abrazados, casi rendidos al descanso por encima de nuestros deseos debido al trote que llevábamos, apagamos la luz y nos dispusimos a dormir.

Nyeri y yo sentimos un gran cariño el uno por el otro, nos lo demostramos con asiduidad. Nuestros encuentros íntimos quizás suelen tender más a la fantasía, a la imaginación de situaciones deseadas o el recuerdo de algunas vividas y sin embargo esta vez fue distinto.

Yo abrazaba su cuerpo desnudo por la espalda, yacíamos tumbados de lado y fueron nuestros sexos los que se buscaron, despacio, se acariciaban...

Se encontraron en el silencio y la oscuridad de la noche. No tardamos mucho en enfrentarnos cara a cara, con delicadeza, con suavidad. En contra de lo que solemos hacer no hablamos, sólo nos besamos, nos acariciamos... Mis deseos no iban buscando fantasías, no buscaban juegos, sólo la buscaban a ella, buscaban su cuerpo, sus besos, sentir que con cada caricia de mi excitación dentro de ella, la ofrecía placer, el mismo placer que sentía que me regalaba con cada movimiento de nuestras caderas, de nuestras manos, de nuestros labios, sentir como mi pecho se estrechaba con el suyo...

Muchas han sido las veces que hemos fantaseado con más gente en la cama, sin embargo en ese mismo instante no quería a nadie, sólo a ella, ofrecerme a sus deseos, a su placer, perderme en sus besos y en los fuertes abrazos con los que aprisionaba mi cuerpo contra el suyo. Deseaba recorrer su cara con suavidad, con mis caricias, con mis besos, recorrer su cuerpo con mi cuerpo, su piel con mi piel, su sexo con mi sexo.

Esa noche nos entregamos, nos amamos, quizás porque quisimos, quizás lo necesitábamos, quizás lo deseábamos, o quizás simplemente fue... París.

13 comentarios:

almadeangel dijo...

Me encanto leerte..me gusto encontrarte...
muakusss

Maldita inocencia dijo...

Genial, encantador y muy muy tierno.
Saludos

Nyeri dijo...

Mi querido travieso,

He tenido que controlarme para no convertir el comentario en una novela rosa.

Sabes que eres capaz de despertar los instintos más bajos pero también los sentimientos más tiernos y ese cóctel fue el resultado de nuestro paseo por París.

250 besos.

Anónimo dijo...

realmente eres un cóctel muy especial...

me gustaría seguir probandote, sorbito a sorbito y descubrir poco a poco los distintos licores que te dan forma.

besos cibernéticos en esta ocasión, proximamente en directo?

Alicia

golfa dijo...

No sé cómo he llegado a parar por aqui... tan sólo decirte, que te seguiré de cerca

Besos perversos

Un travieso curioso dijo...

Alma, bienvenida, a mi me gustó que me encontraras.... Te seguiré..

besos.

J

Un travieso curioso dijo...

Maldita inocencia...

Tu visita está empezando a ser habitual y muy muy deseada...

Me alegra que hayas sabido apreciar este relato.

Un beso cálido.

J

Un travieso curioso dijo...

Mi querida Nyeri.

Al igual que tu, al escribir el relato tuve que controlarme yo. No quise que pareciera ni una novela rosa ni perderme en detallar todo lo que admiro de ti, como mujer y como persona.

A tu disposición.

Un travieso.

5 besos

Un travieso curioso dijo...

Alicia...

Proximamente en directo jejeje.

Tanto sorbitos como grandes tragos que se viertan en nosotros.

Besos

J

Un travieso curioso dijo...

Golfa...

Por que me gusta tanto tu nick? si por favor, sigueme de cerca, me gustará sentirte.


Besos muy golfos

J

Alicia dijo...

Querido... mientras llega el momento de bebernos y redescubrirnos, ya tengo blog! como sabes las primeras entradas (y espero que algunas más) están dedicadas a tí.

Besos cada vez más húmedos...

Ayanay dijo...

Eres delicioso, sin duda si estuviera cerca ya habria ido por ti

Besos

El hombre de la Mancha dijo...

Que bien, la lejanía logra excitarnos de sobremanera.

Ayanay, tan sensual como siempre, llamame cuando quieras